Historia
LA HISTORIA DEL HOTEL
Descubre la historia del Hotel La Muntanya, una tradición familiar que comenzó en la década de 1930. Desde sus humildes comienzos hasta las tres generaciones de cálida hospitalidad, explora la historia y el legado que hacen que nuestro hotel sea tan especial.
Los inicios de La Muntanya
La historia del Hotel La Muntanya se remonta a la década de 1930, cuando Enriqueta decidió comprar una finca cerca de la playa de Llafranc y trasladarse allí con su familia desde Palafrugell. Su hijo Narcís, que por entonces solo tenía 12 años, la acompañó en esta aventura, lo que marcó el inicio de una larga tradición familiar. Gracias a su talento culinario y a su espíritu emprendedor, Enriqueta transformó la propiedad en una acogedora posada que pronto comenzó a recibir a los primeros visitantes que descubrían la Costa Brava. Su éxito llevó a la construcción de una segunda planta para alojar a los huéspedes. El nombre «La Muntanya» se inspiró en las vistas de las montañas que rodeaban el faro de Sant Sebastià, que en aquella época dominaba el paisaje desde el hotel.
Una historia que abarca varias generaciones
Con el paso de los años, Narcís se hizo cargo del negocio familiar junto a su esposa, Pilar. Juntos, siguieron desarrollando La Muntanya y se embarcaron en nuevas iniciativas, entre ellas la apertura de una discoteca en el sótano del hotel, que se convirtió en un popular lugar de encuentro en aquella época. La familia también amplió su presencia en el sector hotelero de Llafranc con la construcción del Hotel Montecarlo, situado en la misma calle.
Una tradición que perdura
Hoy en día, la tercera generación sigue preservando el legado de Enriqueta, manteniendo el
espíritu familiar, el trato personalizado y la cálida hospitalidad que han sido la esencia de La
Muntanya desde sus inicios. Un pequeño hotel con una rica historia, donde seguimos cuidando cada detalle para que nuestros huéspedes se sientan como en casa.
espíritu familiar, el trato personalizado y la cálida hospitalidad que han sido la esencia de La
Muntanya desde sus inicios. Un pequeño hotel con una rica historia, donde seguimos cuidando cada detalle para que nuestros huéspedes se sientan como en casa.